¿El amor es una fórmula?
En el sentido más terrenal y científico, sí, el amor tiene componentes que se pueden describir casi como una “fórmula”:
- Química cerebral: dopamina (el subidón de la atracción), oxitocina (el vínculo y la ternura), serotonina y endorfinas. Es como una coctelera neuroquímica que nos hace sentir mariposas, apego y placer.
- Psicológica: apego, compatibilidad, proyección, hormonas, experiencias pasadas…
- Matemática social: algunos hablan de “probabilidad” (cuánto coinciden valores, atracción física, contexto), o incluso de ecuaciones de compatibilidad en apps de citas.
- En su planeta el amor es una energía libre.
- No existe el “amor egoísta” que en la Tierra se usa para conseguir algo a cambio. Para ellos, el amor verdadero es fraternal, colectivo y expansivo: “Todos por los demás” es su saludo y su filosofía de vida.
- El amor no es posesivo ni limitado por leyes humanas. Es algo sagrado, natural y sin cadenas. En Apu, las relaciones no generan “limitaciones” ni sufrimiento derivado de normas sociales.
- Su misión con la humanidad es ayudarnos a evolucionar hacia una sociedad basada en el amor universal, la paz, el respeto a toda vida y el bien colectivo. Ven el amor como la clave para que los planetas “negativos” (como el nuestro, lleno de conflicto) se conviertan en mundos positivos y armónicos.
El amor NO es una fórmula rígida ni una posesión. Es una energía libre, expansiva, sin ego, que une a los seres por simpatía pura y sirve al bien común. la ciencia te da la receta química, la poesía te da el alma, y los apunianos te recuerdan que la versión más elevada es libertad y fraternidad ... “todos por los demás”.
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